Estando nosotros en un garito en el que no había nadie exceptuando tres tíos y un par de feacas, de repente, surgió el flechazo. Apareció por la puerta una piba que entraría en la categoría de "top secret" si no fuera por lo cerdaca que era. Rubia, ojos claros, 80 kilogramos. Se acercó a la barra con su amiga que esa sí que era "top secret" pero de la Liga Adelante. Empezó a cerdear con el camarero y espontáneamente surgió la idea:
Sr. Ocre: "¿un menage o qué?"
Sr. Perlado: "tú, esta es una cerdaca, aquí se puede cocer una colabo"
Sr. Ocre: "déjate"
Sr. Perlado:"¡déjate!"
Tanto imaginar hizo que se me pusiera morcillona, al igual que al Sr. Perlado aunque más tarde lo negara. Pasó un rato y la cerdaca mayor empezó a hablar con un chino. El Flekillos al ver que no actuábamos, sin ánimo de susurrarlo en bajito dijo "¡¡túuuu que se la folla el chino!!". Yo me empecé a partir de la risa y en mi torsión corporal vino la susodicha guarraza a decirme que lo echara todo, como si yo fuera a vomitar. Ese fue el punto de inflexión en el que se vislumbró la puerta abierta. No quedaba otra, las fantasías menagianas obligaron a este humilde narrador a sacar la vara y preguntar "¿qué opinas de los tríos?", ella sacó su lado guarro a expuertas e inició con un "depende de que tíos" para más tarde añadir "que estén fuertes y tengan 20 centímetros", yo no pude más que señalar al negruzco y a mí mismo ya que éramos los únicos que dábamos la talla. Pim pam, pasó el tiempo, entró una puretaza de escándalo que eclipsó a la cerdaca. El Sr. Perlado hizo un amago de lengüetazo pero nada. Ya cuando estábamos saliendo por la puerta la guarraca agarró al Sr. Red del cuello de su camisa Purificación García y le dijo que era muy guapo. A continuación y con total ánimo de lucro, visualizando la posibilidad de rebañar en el último minuto, con el Sr. Red de cebo y yo de negociador a lo Kevin Spacey, entramos al garito para hablar con ella. Era de Uruguay, como sucedió en anteriores capítulos con el Sr. Amarillo Botón: resultó ser una gilipollas. Frases célebres como "los españoles son cortos", "la educación en Uruguay es mucho mejor que en España", "la carrera de arquitectura en mi país son 12 años" a lo que yo contesté "mis cojones treinta y tres" ya que era mentira... En fin, era una payasa que no merecía ser cortejada por los cerdes. Luego se intentó un poquito con la relaciones del garito, con el Sr. Azabache de cabeza de pelotón pero nada, cuatro tontunas y a otra cosa.
martes, 8 de septiembre de 2009
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)