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martes, 30 de diciembre de 2008
domingo, 28 de diciembre de 2008
jueves, 18 de diciembre de 2008
domingo, 14 de diciembre de 2008
CRÓNICAS DE UN CERDE
A modo de pago por los favores prestados y como parte de un pacto entre caballeros al que llegué con nuestro atractivo a la par que inteligente amigo Señor Ocre, paso a relatar lo que aconteció la noche del 13 de Diciembre.
Era una noche de enésimo partido del siglo que tuvo el resultado esperado. Hubo un concierto de por medio, o mas bien, medio concierto ya que por todos los señores son sabidas mis tácticas leonescas cuando una hembra indefensa ronda mis dominios, por lo que perdí la noción del tiempo, incluso del espacio.
Era una noche de enésimo partido del siglo que tuvo el resultado esperado. Hubo un concierto de por medio, o mas bien, medio concierto ya que por todos los señores son sabidas mis tácticas leonescas cuando una hembra indefensa ronda mis dominios, por lo que perdí la noción del tiempo, incluso del espacio.
Nada fue premeditado, a pesar de que hacía bastante frío y que leches, teníamos ganas de “hablar”. Argucias que en su momento utilizó otro de los Señores teniendo como resultado el cabreo del Señor Ocre por lo barriobajero de la treta y con los agravantes de nocturnidad y alevosía.
Los acontecimientos se fueron sucediendo. En mi reunión con dos de los Señores y algunos adjuntos, aparte de la susodicha víctima presente, no tenía más intención que pasar un buen rato con estos. Pero todo se precipitó, cuando se me pasó por la mente, embriagado de cerdismo, pronunciar las palabras prohibidas, dirigiéndome al Señor Ocre: “¿era el 5ºB, no?”.
Después de unos momentos de duda, enseguida entendió las sucias intenciones que ocultaban mis palabras. Seguramente pensaría: “¡qué hijo puta!”, pero en un abrir y cerrar los ojos, con habilidad y discreción próximas a las de un neandertal, ya estaba intentando sacar las llaves que me abrirían la puerta del Palacio Ocre, la morada de todo un defensor de la ley.
No tardamos en encontrar el Palacio, fue fácil con las indicaciones del Señor Ocre. Esperaba encontrar algo parecido a la Casa O´Donell, pero nada más lejos de la realidad. No había bolas de polvo corriendo por los pasillos, ni montones de ropa tirados por todas partes. Todo lo contrario, había ropa doblada encima de la cama, y espero que también limpia, ya que había prendas como unos calzoncillos del Inspector Ocre. En el retrete del cuarto de baño se podían comer sopas y al contrario de lo que opina al respecto el Señor Ocre, las mesas estaban despejadas de todo desecho y restos de comida (o bebida) de fiestas anteriores.
Con el vestido con el que llegué al mundo, me di cuenta del frío que hacía. Pero esto no fue impedimento para que se me erizase algo más que los pezones. El resto ya os lo imaginareis. De muy buen gusto nos habríamos quedado a dormir, de hecho pensé en cambiar la cerradura y quedarme a vivir en el Palacio, incluso en convertirlo en una segunda Casa O´Donell, pero pronto me di cuenta de la cruda realidad. Agradecido por el gesto del Señor Ocre, al alba recogimos los restos biológicos y nos borramos, sin dejar rastro de lo que allí aconteció, la noche del enésimo partido del siglo.
Los acontecimientos se fueron sucediendo. En mi reunión con dos de los Señores y algunos adjuntos, aparte de la susodicha víctima presente, no tenía más intención que pasar un buen rato con estos. Pero todo se precipitó, cuando se me pasó por la mente, embriagado de cerdismo, pronunciar las palabras prohibidas, dirigiéndome al Señor Ocre: “¿era el 5ºB, no?”.
Después de unos momentos de duda, enseguida entendió las sucias intenciones que ocultaban mis palabras. Seguramente pensaría: “¡qué hijo puta!”, pero en un abrir y cerrar los ojos, con habilidad y discreción próximas a las de un neandertal, ya estaba intentando sacar las llaves que me abrirían la puerta del Palacio Ocre, la morada de todo un defensor de la ley.
No tardamos en encontrar el Palacio, fue fácil con las indicaciones del Señor Ocre. Esperaba encontrar algo parecido a la Casa O´Donell, pero nada más lejos de la realidad. No había bolas de polvo corriendo por los pasillos, ni montones de ropa tirados por todas partes. Todo lo contrario, había ropa doblada encima de la cama, y espero que también limpia, ya que había prendas como unos calzoncillos del Inspector Ocre. En el retrete del cuarto de baño se podían comer sopas y al contrario de lo que opina al respecto el Señor Ocre, las mesas estaban despejadas de todo desecho y restos de comida (o bebida) de fiestas anteriores.
Con el vestido con el que llegué al mundo, me di cuenta del frío que hacía. Pero esto no fue impedimento para que se me erizase algo más que los pezones. El resto ya os lo imaginareis. De muy buen gusto nos habríamos quedado a dormir, de hecho pensé en cambiar la cerradura y quedarme a vivir en el Palacio, incluso en convertirlo en una segunda Casa O´Donell, pero pronto me di cuenta de la cruda realidad. Agradecido por el gesto del Señor Ocre, al alba recogimos los restos biológicos y nos borramos, sin dejar rastro de lo que allí aconteció, la noche del enésimo partido del siglo.
sábado, 13 de diciembre de 2008
lunes, 8 de diciembre de 2008
domingo, 7 de diciembre de 2008
Interludios Vol. 5
Señor Ocre:
"somos un poco babosos... el cani rima como un oso amoroso"
"a veces me lleva el lebre, es mi chófer, os fundo al pro evolution soccer"
Señor Rosa:
"no me achanto, aquí llego con mi ritmo, soldado"
"estoy hablando del cromillo, amigo del... del mendigo y encima tiene frenillo... y ahora sí que, esas cadenas no me molan, son blancas y están oxidadas y llenas de goma"
"ahora un poquito de rumi, le voy a joder la rima al fa porque le gustan las lumis, y mañana nos vamos de lumis a Talavera... esto está que arde... aquí está el apuntador apuntando todo apuntado con la libreta del apuntador"
"no, no es un negro, se parece a Mark Lenders, yo soy Oliver, él es Bruce... Harper"
"ese mantel de cuadros... que parece un mantel... y lo usas de... y lo usas en las comidas y en las cenas... de chicos ricos, adinerados... ahora llega el facundo y su pelo largo, menuda barba, tiene, como el barbas... no se afeita en todas las mañanas"
"atlas de zoología, anatomía de atlas, botánica, atlas, atlas ecología... no me gusta la economía, me gusta la ecología"
Señor Azul Elcerde:
"¡sí! me meto, alguna que otra, la meto en la biblia y si tu madre tiene potra me la enchompla, ya verás, se pone una manopla en la mano y luego la enfoco por detrás ¡sí! minuto tres cero ocho, te la meto por el chocho a ti, a tu madre y a tu comocho"
Señor Amarillo Botón:
"qué te parece... te cojo y te hago unnnn envés... con los peces"
Señor Perlado:
"el lebre se mofa, esto es una pedazo de estufa... el cani que ya no rima nada, lo estoy dejando por los putos suelos, el lebre se me abraza, ahora viene una pedazo de nenaza"
"el cani no tiene ningún flow esclow ¡ni kuklus klan!"
"el síndrome de Diógenes viene apoyado por el patillómenes"
"¡como caniquillas que ovulan con la luna!"
La guinda:
Combate entre Señor Rosa y Señor Verde Verdura:
Sr. Rosa: "dónde vas con ese pendiente, la fiesta de homosexuales es ahí enfrente"
Sr. Verde Verdura: "pero yo por lo menos hago rimas con mi mente"
Sr. Rosa: "eres un puto demente, tu madre te la mete por el frente... y me intentas humillar y ahora te digo ala chúpate este pene"
Sr. Verde Verdura: "ya me ha roto"
"somos un poco babosos... el cani rima como un oso amoroso"
"a veces me lleva el lebre, es mi chófer, os fundo al pro evolution soccer"
Señor Rosa:
"no me achanto, aquí llego con mi ritmo, soldado"
"estoy hablando del cromillo, amigo del... del mendigo y encima tiene frenillo... y ahora sí que, esas cadenas no me molan, son blancas y están oxidadas y llenas de goma"
"ahora un poquito de rumi, le voy a joder la rima al fa porque le gustan las lumis, y mañana nos vamos de lumis a Talavera... esto está que arde... aquí está el apuntador apuntando todo apuntado con la libreta del apuntador"
"no, no es un negro, se parece a Mark Lenders, yo soy Oliver, él es Bruce... Harper"
"ese mantel de cuadros... que parece un mantel... y lo usas de... y lo usas en las comidas y en las cenas... de chicos ricos, adinerados... ahora llega el facundo y su pelo largo, menuda barba, tiene, como el barbas... no se afeita en todas las mañanas"
"atlas de zoología, anatomía de atlas, botánica, atlas, atlas ecología... no me gusta la economía, me gusta la ecología"
Señor Azul Elcerde:
"¡sí! me meto, alguna que otra, la meto en la biblia y si tu madre tiene potra me la enchompla, ya verás, se pone una manopla en la mano y luego la enfoco por detrás ¡sí! minuto tres cero ocho, te la meto por el chocho a ti, a tu madre y a tu comocho"
Señor Amarillo Botón:
"qué te parece... te cojo y te hago unnnn envés... con los peces"
Señor Perlado:
"el lebre se mofa, esto es una pedazo de estufa... el cani que ya no rima nada, lo estoy dejando por los putos suelos, el lebre se me abraza, ahora viene una pedazo de nenaza"
"el cani no tiene ningún flow esclow ¡ni kuklus klan!"
"el síndrome de Diógenes viene apoyado por el patillómenes"
"¡como caniquillas que ovulan con la luna!"
La guinda:
Combate entre Señor Rosa y Señor Verde Verdura:
Sr. Rosa: "dónde vas con ese pendiente, la fiesta de homosexuales es ahí enfrente"
Sr. Verde Verdura: "pero yo por lo menos hago rimas con mi mente"
Sr. Rosa: "eres un puto demente, tu madre te la mete por el frente... y me intentas humillar y ahora te digo ala chúpate este pene"
Sr. Verde Verdura: "ya me ha roto"
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