miércoles, 15 de octubre de 2008

Cúentame como pasó... I

Erase una vez un tiempo en el que un grupo de señoritos (-itos porque eramos muy 'jovencitos') tenían que irse a buscar colabos a otros pueblos cercanos a la comarca, ya que en su propia ciudad no había donde buscar porque estaban todas vistas y la verdad sea dicha, unas estrechas (por eso se buscan sobre todo fuera del territorio nacional).
Era una época en la que siempre que uno hablaba, otro se apuntaba más que el otro, es decir, uno comentaba que ''yo he sacado un 7'', otro le contestaba ''pués yo un 8'' y otro terminaba diciendo ''pués yo he sacado un 9 y estudié sólo ayer''. En fin la adolescencia estaba presente.
Llegó un periodo en el que buscabamos nuevos retos. Una semana de Marzo durante toda ella estuvimos preparando una salida a un pueblo cercano con comentarios como los de ''pués de esa noche no pasa'' o ''como mínimo 2''.
Ese día tan esperado llegó. Todos nos preparamos con lo que cada uno podía ya que unos somos 'más atractivos que otros'. Alguno se rajó al final pero fuimos 5, entre ellos yo.
El viaje fue normal sin ningún contratiempo. Al llegar allí se produjo una curiosa circunstancia que voy a recalcar. Todos comentabamos que nuestros viejos no tenían ningún inconveniente en dejarnos venir solos hasta otro pueblo. Pero al cruzar una calle cercana a la discoteca, escuchamos de fondo un comentario de uno de los señores que decía ''me cago en la puta que está ahí mi padre'' agachándose simultaneámente para que no le avistara, provocando las carcajadas de los allí presentes.
Trás este lapsus nos encontramos por fin dentro de la discoteca. Después de un tiempo cerdeando la zona conocimos unas pibitas con las que charlamos amigablemente. La siguiente de las mofas surgió cuando una de las colabos, aposteriori de que el señor Verde Verdura le comentara de que era muy estudioso, le dijó que se parecía a FIGO. Trás este estúpido comentario nos miramos y nos empezamos a descojonar.
Al final resultaron ser unas colabos sin mucha experiencia y se acojonaron porque eramos muchos y no sabían lo que era un menage. Aún así quedamos en vernos otro día.
Dos meses después aprovechando que el señor Verde Verdura estaba de viaje 'casi en europa del este' y el señor Azabache estaba de baja debido a una de sus múltiples ausencias por su maltrecha rodilla, nos presentamos en el pueblo para quedar con las colabos. Pero esta vez nos dijimos entre nosotros ''¿un 3 para 3?'' y por eso quedamos allí otra vez con ellas.
El final de la historia si acaso se comentará en siguientes entradas para otra ocasión; aunque lo más importante de todo esto y de lo que nos acordamos siempre, es del rebote que se pilló el señor Verde Verdura porque él no pudo asistir a la cita sabiendo posteriormente lo que ''pasó'' entre un señor de los que fue y una colabo (que es la que le molaba a él).
PD: no he querido herir la sensibilidad ni el orgullo de ninguno de los contribuyentes. XD, XD, XD, XD, XD, XD.
FIN

2 comentarios:

Novicia Dalila dijo...

Vamos, es lo que viene a ser el "irse de putas" de toda la vida no?? Con el consabido: "Yo 5 sin sacarla" "Y yo 6, chaval", pero que al final terminan todos sin mojar... Igual pero en versión "arco iris", no???

Y yo pregunto, porque tengo curiosidad: El Sr. Azabache es negro?? Pero si hace tantos años ya tenía la rodilla hecha polvo... Es coetáneo de Matusalen?? A todo esto... la rodilla mejor??

Hala, a mejorarse todos, que os veo un poco flojitos.... Será el otoño, que apaga mucho, verdad??

Un saludo,

Señor Amarillo Boton dijo...

humor se escribe con H