viernes, 21 de noviembre de 2008

Informe detallado

En el día de ayer un impulso marciano cual combustión espontánea en verano ("por el ano en verano" diría Silvia Jatato) llevó al Señor Azabache a salir, recordemos que era jueves y este Señor últimamente está muy apagado, por lo que resulta extraño. En todo esto tiene mucho que ver la rumana, dícese de la chica proveniente de los Balcanes que folla en sofás ajenos y si te ve de fiesta te pide las llaves para ir a follar a tu casa y si le dices que no luego era de broma y que está de erasmus en un país en el que, misteriosamente, ella asegura que todos son muy feos.
P.D.: y cuyo gemido empaña cristales (esto lo saben hasta en Bélgica).

¿Por qué el Señor Azabache sale un jueves? Se barajan varias hipótesis pero la que más fuerza tiene apunta que la rumana vino a hacerle una visita y al no encontrar ninguna casa de la ciudad disponible, le dejó en ayunas (como él lo denominaría: "mi segundo Ramadán"). De ahí su cachondismo hasta el punto de estar viendo en la tele un pene y una cara y ponerse morcillón, descubriendo más tarde que era una tía con rabo y un tío chupando.

Tras tomar unas birras y unos Olmecas en la Casa O'Donnell, el Señor Verde Verdura dijo "tú, son las 0:47, es hora de pirarse" y nos fuimos. Gabanna para variar, a ver si había frescas o algún top secret. Allí nos encontramos con el Barbas II, de la familia de los Barbáceos Bereberes. Lo más destacable fue cuando vino una amiga suya que "tenía ganas de marcha" y empezó a bailar con él en plan cachonda. Cuando la tía estaba en el punto álgido de su humedad clitoriana el hijo de puta (como dijimos los tres Señores presentes al unísono: "¿¡¡pero hijo de puta qué cojones haces!!??") se gira y empieza a hablar con una rubia más fea que su puta madre. Al ver tal desaguisao, el Señor Verdoso aprovechó el momento para lanzar un ataque frontal (cabezazo y pa casa) el cual resultó defectuoso ya que al final la susodicha hembra acabó hablando con un metrosexual parecido al Señor Amarillo Botón pero sin ser como él, es decir, sin dos cojones.

Para rematar las catástrofes, apareció la brasileña a la que el Señor Verde Verdura recitó poemas con los tendones de su lengua aquel famoso día en el que se coronó como nuevo cerde. Nada más verla, la mente del Señor Verdoso dibujó esto:

AKA era un puto orco, y es que las noches oscuras y el alcohol confunden, hasta este humilde narrador pensó que estaba mejor aquel día de Halloween. Aún así, la podemos llamar para la próxima barbacoa que hagamos y tenemos panceta gratis.

2 comentarios:

Señor Perlado dijo...

asombroso documento

Anónimo dijo...

jjaejeajeajeajaejaejaej
puto patillomenes